Reporte de lectura y reflexión crítica “El examen” de Michel Foucault




MATERIA:

Evaluación para el aprendizaje

DOCENTE:

Dra. María del Socorro Lepe Galindo


ALUMNA:

Cham Serrato Fernanda

TEMA:
Reporte de lectura y reflexión crítica “El examen” de Michel Foucault




LIBRO: Vigilar y Castigar
AUTOR:Michel Foucault

Año: 1975















Mexicali, B.C. 16 de febrero de 2018



Reporte de lectura y reflexión crítica de “El examen” de Michel Foucault

Es una mirada normalizadora
El examen permite calificar, clasificar y castigar.
El examen no se limita a sancionar un aprendizaje, es uno de sus factores permanentes, subyacentes, según un ritual de poder.
El examen lleva consigo todo un mecanismo que une a cierta forma de ejercicio del poder cierto tipo de formación de saber.” Foucault (1975)


En esta lectura el historiador Michel Foucault nos hace mención sobre uno de los mayores retos que afronta el sistema educativo con la presencia del examen, que es tomado como una herramienta mediadora de los conocimientos adquiridos sobre algún tema específico o un conjunto de ellos pero que en la realidad tanto para alumnos como para maestros resulta ser un problema en el proceso de enseñanza aprendizaje.

En otros términos se utilizó como la herramienta para “examinar” el estado de los alumnos, para crear un constante intercambio de saberes entre el maestro y alumno, cosa que tuvo muchos cambios constantes que alteraron su uso.

       Este autor nos presenta dos cuestiones de la educación en punto de vista hacia el examen, en este proceso; la primera es la visualidad del poder, es decir el poder que se tiene para manejar el conocimiento adquirido, sí, es importante saber qué es lo que se sabe sobre los temas tratados pero no sólo para medir y promediar el conocimiento del alumno ya que los alumnos crean una especie de mecanismo que puede llevarlos a un proceso repetitivo, llegar a la tradicional memorización de contenidos sin llegar a un objetivo que es permitirle al alumno crear un pensamiento crítico, analítico y reflexivo de los contenidos para así mismo llegar al aprendizaje esperado.


El examen en la escuela debe encargarse de crear un constante intercambio de saberes entre el maestro y el alumno para que el aprendizaje se nutra de manera recíproca, destacar que todos pueden aprender del compañero de al lado y que nadie es perfecto.


         La segunda es la clasificación de alumnos, en esta el docente y el contexto hace mejor referencia a los alumnos que salen “bien” en el examen y a los restantes los etiqueta, excluye o reprime, etcétera pero si estamos hablando de educación y mejora esta idea errónea debe cambiar, es necesario permitirle al alumno crear nuevas estrategias para demostrar sus capacidades, que formen su vida de manera reflexiva y capaz de aceptar errores para construir su conocimiento, la educación debe entender que cualquier ser humano es capaz de llegar a una vida autónoma sólo deben de darse las herramientas necesarias para lograrlo, estar en constante trabajo y no perder la fe en lo que se quiere lograr.

El examen es sólo un instrumento que no puede por sí mismo resolver los problemas que se han generado en otras instancias sociales. No puede ser justo cuando la estructura social es injusta; no puede mejorar la calidad de la educación cuando existe una drástica disminución de subsidio y los docentes se encuentran mal retribuidos; no pueden mejorar los procesos de aprendizaje de los estudiantes cuando no se atiende ni a la conformación intelectual de los docentes, ni al estudio de los procesos de aprender de cada sujeto, ni a un análisis de sus condiciones materiales. Todos estos problemas, y muchos otros que convergen detrás del examen, no pueden ser resueltos favorablemente sólo a través de este instrumento (social).

El examen combina las técnicas de la jerarquía que vigila y las de la sanción que normaliza. Es una mirada normalizadora, una vigilancia que permite calificar, clasificar y castigar”

Hemos afirmado que el examen es un espacio social sobredeterminado. Con ello hemos también enunciado que el examen no puede resolver una infinidad de problemas que se condensan en él.


Por otro lado estamos obligados a manifestar que el examen es un espacio donde se realiza una multitud de inversiones de las relaciones sociales y de las pedagógicas. En términos de Foucault, es un espacio que invierte las relaciones de saber y de poder. De tal manera que presenta como si fueran relaciones de saber, las que fundamentalmente son de poder.
Esta calificación, típicamente foucaultniana, resulta muy interesante para observar cómo la evolución de los exámenes se ha desarrollado a través de mecanismos de poder: de la sociedad, de la institución educativa y de los docentes.

Esta hipótesis del examen como un espacio de inversión de relaciones es muy fructífera en cuanto nos permite efectuar otro conjunto de precisiones. De hecho, desde nuestra aproximación a través del examen se realizan otras tres inversiones: una que convierte los problemas sociales en pedagógicos (y permanentemente busca su resolución sólo en este ámbito); otra que convierte los problemas metodológicos en problemas sólo de examen, y una última que reduce los problemas teóricos de la educación al ámbito técnico de evaluación.

En términos de Foucault, el examen es un espacio que invierte las relaciones de saber y de poder. El examen, que va a ser absolutamente esencial en la constitución de las ciencias humanas y sociales, se basa en los siguientes mecanismos que Foucault establece:

  • Tradicionalmente, el poder es lo que se ve, y aquello sobre lo que se ejerce permanece en la sombra. Sin embargo, el poder disciplinario se ejerce haciéndose invisible, y en cambio ejerce sobre quienes se ejerce una visibilidad obligatoria.”

  • El examen va acompañado de un sistema de registro y de acumulación documental. De esta forma, el individuo se constituye en objeto descriptible, analizable, que se estudia en sus rasgos particulares y en su evolución individual; y por otra parte se constituye un sistema comparativo que permite el estudio de fenómenos globales y la descripción de grupos.”

  • El examen hace de cada individuo un “caso”. Antes, el ser descrito y seguido detalladamente era un privilegio; con el examen, en cambio se hace de esta descripción detallada un medio de control y dominación.

Comentarios

Entradas populares